Muchas veces se ha dicho que ser hincha es una pasión, la mayoría de las veces inexplicable. El amor por la camiseta Azulceleste es una agradable costumbre alrededor de un juego hermoso y completo que genera una magia inexplicable y que despierta las más sublimes emociones, excitaciones y euforias. Por eso, ser hincha Poeta es parte de la identidad de cada Trujillano.
En la tribuna, para un integrante de EL IMPERIO POETA, un partido es más que un juego o una competencia; es una historia, son miles de sensaciones en solo 90 minutos, y un sinnúmero de vivencias que varían de acuerdo con las circunstancias del mismo juego. Únicamente quien es hincha de verdad sabe lo que se siente por dentro con una victoria y es capaz de explicar las lágrimas por una derrota injusta. Ser hincha es estar siempre palpitando gracias a la filiación sanguínea con El Poeta.
La identidad con nuestro querido César Vallejo tiene características tan particulares que solamente el mismo hincha entiende, comprende, identifica y acepta. Nuestro amado club es como la familia, que así haga rabiar a veces es parte de uno hasta la muerte. Llevar en el corazón los colores Azul y Celeste va más allá del resto de las cosas.
Obviamente, como en el amor, en la afición por esta Gloriosa camiseta hay estilos, niveles y categorías diferentes. Algunos son simples simpatizantes, que de vez en cuando asisten al estadio y se preocupan por el equipo solamente el sábado para tener tema para hablar en sus círculos sociales. Un nivel más arriba está el fanático, que no acepta que existan otros equipos mejores al nuestro y que siente un amor enfermizo por el club. En la punta de la pirámide está el verdadero hincha Poeta, que está siempre con el equipo, y que guarda en su corazón la alegría de los triunfos y el drama de las derrotas.
Contrario al simpatizante, el hincha es diario, permanente; y opuesto al fanático, el hincha acepta, con dolor, una derrota, un segundo lugar o una mala temporada y es capaz de reconocer con aplausos a un equipo que es superior al nuestro.
El simpatizante va al fútbol acompañado y hace del partido una ocasión social. El fanático es más solitario y huraño. El hincha, el verdadero, siente la necesidad de agruparse, de buscar un colectivo con el que se identifica para afirmar con Cánticos, Banderas y Aplausos la identidad que nos une. En el colectivo, en la barra, sin acuerdos previos, y sin necesidad de un director, los integrantes de El Imperio Poeta saben a quién deben aplaudir, a quién chiflar y a quién batir. Para el hincha Poeta, la emoción debe ser compartida, colectivizada. Allí nace la barra
El Imperio Poeta
¡ Orgullo Trujillano !
CANTICOS POETAS
Eres mi sentimiento
Quiero darte mi aliento, dejar salir de adentro todo lo que siento...
Que todo Trujillo te aplauda en cada jugada con sentimiento...
por eso es que todo dejamos, en la tribuna con pasión...
Solo quiero de corazón...
Ver a Vallejo CAMPEÓN!!!
Soy Vallejiano
Dale alegria, alegria, a mi corazón
Soy Vallejiano de Sentimiento y de Corazón...
Dale alegria, alegria, a mi corazón
Te seguiremos donde tu vayas para Campeón...
Vamos Poetas
Vamos Vallejo que este año seremos campeones...
No hay otro equipo de hinchada con más ilusiones...
Vamos Poetas que este año campeonaremos...
Y a donde vayas te seguiremos!!!













